Marcos 1:3 "Voz del que clama en el desierto: Preparad el camino del Señor; Enderezad sus sendas."
Marcos 1:3 "Voz del que clama en el desierto: Preparad el caminodel Señor; Enderezad sus sendas."
25 de Abril de 2013

SUEÑO DE LA HERMANA PUERTA DEL CIELO, DA UN AVISO QUE YA OTROS SIERVOS ESTAN RECIBIENDO.

IBA llegando a mi casa dentro del auto con mi esposo, al abrir la puerta del garaje y entrar, vemos afuera en la calle junto a un auto estacionado en la puerta de la casa y junto al carro, a una persona de pie, no podía distinguir sus rasgos, así que no sabía quién era, ni siquiera su vestir para saber si era hombre o mujer, pues estaba como con sombra oscura, y como si nos esperare o acechara, entonces mi esposo me dice ¿quién será?-- no sé, le conteste-- entonces él se dirige hacia la persona, ya que al bajar del auto de lado de la calle, iba delante de mí. Yo le seguí, y, antes de llegar, veo como algo que cae del cielo sobre esa persona, , en esos momentos en mi llega como un conocimiento, Yo sabía que era una enfermedad, y veo que esa persona empieza a consumirse rápidamente, como si se desintegrara, hasta no quedar nada, fue muy rápido, tanto que mi esposo se quedó quieto solo mirando asombrado, para esto yo ya me había acercado más, y quede impactada, me decía QUE RAPIDO, DIOS MIO¿QUE FUE ESTO?, En ese momento aparece frente a nosotros una luz muy fuerte y en medio de esa luz, un varón muy bello y joven, vestido con una túnica muy blanca, irradiaba tanta luz este ser, que su piel parecía transparente, y entonces me llegan estas palabras HA COMENZADO, ANANIAS Y SAFIRA, CORE, MIRIAN.

Al oír esto comprendí de lo que se trataba, y lo que significaba lo que había visto. Pero el ser que yo identifique como un ángel, me tenía tan impresionada, no solo por su apariencia sino por la luz tan fuerte que de él salía, y pensé ¿Cómo no me duelen los ojos, de tan fuerte que es la luz, ni me lastima?, y mi ser se llenó de la presencia de Dios, y para mí misma me decía: VIENE DE LA PRESENCIA DE DIOS, POR ESO IRRADIA TANTA LUZ. Y justo cuando pensé eso, mi ser entero sintió un deseo inmenso de adorar a Dios, como si fuera una necesidad muy fuerte en mí. Y caí de rodillas con las manos en alto, alabando a Dios y disfrutando de su presencia, que sentía como oleadas, oleadas de poder, de santidad, de amor, así estaba cuando desperté, y la sensación era muy fuerte de la presencia de Dios.

Ya que me recupere de la experiencia, el Señor procedió a hacerme entender lo que ha venido ya. SON DIAS DE JUICIO SOBRE “CREYENTES”, serán cosas muy fuertes, pero necesarias, pues de esto vendrá un TEMOR REVERENTE HACIA DIOS, sabremos que estamos ante El siempre, y que lo que hacemos, y decimos, esta ante El, no lo podemos esconder, Y este temor reverente, nos detendrá de muchos pecados.
Print Print | Sitemap
Jesucristo Vuelve! ¿estas listo?