Marcos 1:3 "Voz del que clama en el desierto: Preparad el camino del Señor; Enderezad sus sendas."
Marcos 1:3 "Voz del que clama en el desierto: Preparad el caminodel Señor; Enderezad sus sendas."
DEVOCIONALES 2016

DEVOCIONAL NOVIEMBRE 30 DEL 2016

Por PUERTA DEL CIELO

La ira de Dios: cómo sobrevivir a ella

Hasta ahora Dios ha sido muy paciente, pero llegará el momento en que su paciencia se va a agotar y va a descargar su ira sobre el mundo entero.

La ira de Dios es la etapa final de las catástrofes que culminarán con el regreso de Cristo y se trata de un terrible castigo para la obstinada humanidad, que se ha rehusado a escuchar las advertencias de Dios. Lamentablemente, ni siquiera este castigo logrará que el mundo se arrepienta de su idolatría, homicidios, paganismo y robos, y la mayoría de los seres humanos simplemente seguirá blasfemando y culpando a Dios por su sufrimiento (Apocalipsis 9:20-21; 16:9, 11).

Pero a partir del momento en que comience la ira de Dios, ésta no terminará hasta haber cumplido su propósito: “verá toda carne que yo el Eterno encendí; no se apagará” (Ezequiel 20:48).

Como dice el profeta Jeremías, “No se calmará el ardor de la ira del Eterno, hasta que haya hecho y cumplido los pensamientos de su corazón; en el fin de los días entenderéis esto” (Jeremías 30:24).

Cómo escapar de la hora del juicio

Por otro lado, la Biblia nos habla de un grupo de personas que logrará escapar de este terrible tiempo de angustia, y Cristo le promete: “Por cuanto has guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero, para probar a los que moran sobre la tierra” (Apocalipsis 3:10).

La frase “la hora de la prueba” indica que el mundo será probado con angustia y sufrimiento sólo por un corto periodo de tiempo.

En Isaías 26:20-21, Dios además habla de un lugar de refugio para su pueblo en ese futuro tiempo de castigo: “Anda, pueblo mío, entra en tus aposentos, cierra tras ti tus puertas; escóndete un poquito, por un momento, en tanto que pasa la indignación. Porque he aquí que Jehová sale de su lugar para castigar al morador de la tierra por su maldad contra él; y la tierra descubrirá la sangre derramada sobre ella, y no encubrirá ya más a sus muertos”.

Pero la protección de Dios no es algo que podamos comprar a último momento cuando veamos venir su castigo; no habrá boletos que podamos comprar para ir al lugar de protección ni contraseñas secretas para obtener inmunidad ante la ira de Dios. ¿Cuál es la condición de Dios para protegernos entonces? ¿Qué debe hacer para ser parte de los protegidos? La respuesta esta en la Biblia.

Las condiciones

Dios revela sus condiciones en el mensaje del profeta Sofonías para nuestros días: “Congregaos y meditad, oh nación sin pudor, antes que tenga efecto el decreto, y el día se pase como el tamo; antes que venga sobre vosotros el furor de la ira de Jehová, antes que el día de la ira del Eterno venga sobre vosotros. Buscad al Eterno todos los humildes de la tierra, los que pusisteis por obra su juicio; buscad justicia, buscad mansedumbre; quizá seréis guardados en el día del enojo del Eterno” (Sofonías 2:1-3).

En otras palabras, Dios está buscando a quienes se arrepientan humildemente, vivan conforme a su voluntad, le busquen constantemente y le pidan ser tenidos por dignos de su gracia ahora.

Es por esto que Jesucristo nos advierte: “Mirad también por vosotros mismos, que vuestros corazones no se carguen de glotonería y embriaguez y de los afanes de esta vida, y venga de repente sobre vosotros aquel día. Porque como un lazo vendrá sobre todos los que habitan sobre la faz de toda la tierra. Velad, pues, en todo tiempo orando que seáis tenidos por dignos de escapar de todas estas cosas que vendrán, y de estar en pie delante del Hijo del Hombre” (Lucas 21:34-36).

Como dice el apóstol Pablo: “El Señor... es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento. Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche... ¡cómo no debéis vosotros andar en santa y piadosa manera de vivir! (2 Pedro 3:9-11).

Si queremos escapar del castigo que Dios tiene preparado para los desobedientes, debemos comenzar a obedecer su ley desde ahora.

¡Prepárese!

Nadie quiere que la ira de Dios caiga sobre un mundo desprevenido ni que su castigo lo tome por sorpresa. Ni siquiera Dios quiere que esto suceda, y es por eso que nos ha revelado su plan a través de sus profetas con la esperanza de que hagamos caso y le busquemos (Amós 3:7).

La única manera de escapar de la ira de Dios es comenzar una relación cercana con Él obedeciendo sus leyes desde ahora: “él te ha declarado lo que es bueno, y qué pide el Eterno de ti: solamente hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios” (Miqueas 6:8).

¿Por qué dejar al azar la oportunidad de escapar de la ira de Dios cuando Él nos está ofreciendo un llamado al arrepentimiento ahora.

ORACION

Padre Celestial, vengo ante ti en el nombre de tu hijo Jesús de Nazaret, Mesías de Israel, para rogarte que perdones todos mis pecados hasta este día, te ruego que la sangre de tu hijo cordero divino, me limpie de todo pecado y maldad, te ruego que tu Espíritu Santo me ayude a examinarme a mí mismo y me redarguya de pecado, de todo pecado que me sea oculto a mí mismo, para arrepentirme y estar limpio ante ti, Te ruego Señor Todopoderoso, que limpies mi vida día a día con tu palabra y me des un espíritu de obediencia a ti y tus mandamientos y preceptos, ayúdame a santificar mi vida ante ti, te ruego tengas de mi misericordia y me consideres digno de escapar de las cosas que vendrán sobre la tierra, Día a día, renuévame, día a día, redargúyeme a través de tu Santo espíritu de pecado, guárdame de todo peligro, déjame alcanzar misericordia ante ti, y escapar de los juicios que vendrán sobre la tierra, guarda mi vida y la de mis seres queridos, mantennos juntos y unidos en toda situación difícil y danos tu paz y sabiduría en momentos de angustia, envía tus ángeles cerca de nosotros y nos guarden de todo peligro, auxílianos en nuestras necesidades, guárdame del abuso de otras personas, y de todo mal, peligro y aflicción. Pido de tu misericordia para que me resguardes de todo sismo, tsunami, y desastre natural o peligro para nuestras vidas, envíanos la ayuda y el auxilio que necesitemos todos en la familia, abre camino y puertas para nosotros , en el nombre del Mesías Jesús de Nazaret(Yeshua) te lo ruego. Amen
Print Print | Sitemap
Jesucristo Vuelve! ¿estas listo?