Marcos 1:3 "Voz del que clama en el desierto: Preparad el camino del Señor; Enderezad sus sendas."
Marcos 1:3 "Voz del que clama en el desierto: Preparad el caminodel Señor; Enderezad sus sendas."
ENSEÑANZAS DICIEMBRE 2012

PARTE 1

El Peligro de No Juzgar

Tabla de contenidos en Tiempos Peligrosos

1. El Peligro de No Discernir

2. El Peligro de No Juzgar

3. El Peligro de la Apostasía

4. El Peligro de los Falsos Profetas

5. El Peligro de las Falsas Doctrinas

6. Tiempos Peligrosos

Trataremos de responder varias preguntas:
  • ¿Será correcto juzgar conforme a las escrituras?
  • ¿Qué tal denunciar las falsas doctrinas?
  • ¿Y denunciar a los falsos maestros?
  • ¿Será correcto dar nombres?
  • ¿Denunciar a los apóstatas?
Muchos cristianos aseguran que no se puede denunciar, que es incorrecto. Ellos aseguran que quienes denuncian “les falta amor y que en lo que juzgan, serán juzgados”. Pero, ¿qué dice la Biblia al respecto?

Un pasaje mal empleado es “No juzguéis, para que no seáis juzgados” (Mat 7:1).

Si solo leemos este versículo, sí parece decir que no podemos juzgar. Pero, estudiemos todo el pasaje porque para interpretar un texto hemos de considerar el contexto.

La frase no juzgar viene del gr. krino: hacer diferencia, discernir, condenar, decidir castigar, hacer juicio.

No juzguéis para que no seas juzgado – en el griego “condenados“. Es decir, la misma sentencia que damos, esa misma recibimos.

La razón para no juzgar está en el versículo siguiente:

Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados, y con la medida con que medís, os será medido. (Mat 7:2).

Aquí la palabra empleada para juicio es el griego Krima, una variante de Krinos. Significa “veredicto que se hace en las faltas de otro”. La misma sentencia que das, es la que vendrá sobre ti.

Veamos el final de la frase “con la medida con que medís, os será medido”:
  • Con la medida: gr. metrón (de donde se deriva metro). Significa medida, porción.
  • Con que medís: implica medir una cantidad
  • Os será medido: medir de igual manera
Hasta aquí, parece que es prohibido juzgar pero sigamos con el pasaje:

¿Y por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo? (Mat 7:3).

Paja aquí se refiere a una ramita seca, siendo una metáfora de una falta y la frase “echas de ver” implica considerar, reflexionar con mucho cuidado. Jesús usa “viga”, refiriéndose a un tronco.

¿No has considerado que tú seas peor que aquel a quien juzgas? Es la pregunta de Jesús.

Jesús está haciendo un contraste metafórico de una falta igual que hicieron el acusado y el acusador: el acusador está haciendo juicio sobre una falta que él también cometió. El mismo pecado que está acusando, él la tiene en su vida.

Por tanto, ¿con qué calidad moral podemos tratar de sacar una falta que nosotros mismos hemos cometido? Esto es hipocresía (y más adelante lo dice). Es como el borracho que reprende al borracho.

Por lo cual eres inexcusable, oh hombre, quienquiera que seas tú que juzgas; pues en lo que juzgas a otro, te condenas a ti mismo; porque tú que juzgas haces lo mismo. (Rom 2:1)

¡Hipócrita! saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja del ojo de tu hermano. (Mat 7:5).

Jesús dice aquí: ¡actor, hipócrita! Está rechazando la conducta hipócrita del acusador. Saca primero: límpiate primero de ese mismo pecado que condenas y que tienes. Saca ese tronco de tu ojo y la siguiente frase es clave en la comprensión del texto: y
entonces verás bien para sacar la paja del ojo de tu hermano.

Es decir, como consecuencia, verás bien. En el original dice: Verás claramente, recuperar la vista espiritual para sacar la paja del ojo de tu hermano.

Pregunta: ¿está prohibiendo Jesús juzgar en este pasaje? NO

Lo que él está condenando y reprobando es que se juzgue y se condene algo que nosotros mismos estemos haciendo o dejando de hacer.

Por ejemplo: es como si yo tuviera amargura contra alguien y llego a la iglesia a predicar del perdón; exijo que otros perdonen pero yo mismo no perdono. Estoy enjuiciando a la oveja pero estoy igual o peor de resentido. No tengo calidad moral para hacer esto.

Otro ejemplo sería que vengo a predicar sobre las finanzas y el diezmo. Doy un sermón y acuso de ladrones a los que no diezman, menciono Malaquías y soy bien duro en el mensaje, pero resulta que yo mismo no diezmo. (Aprovecho aquí para decir que los pastores también debemos diezmar). No puedes predicar del diezmo si no diezmas. Sería hipócrita al hacerlo.

Juicios en la Iglesia: 1 Cor. 5:1-11 Un caso de inmoralidad sexual.

De cierto se oye que hay entre vosotros fornicación, y tal fornicación cual ni aun se nombra entre los gentiles; tanto que alguno tiene la mujer de su padre. (2) Y vosotros estáis envanecidos. ¿No debierais más bien haberos lamentado, para que fuese quitado de en medio de vosotros el que cometió tal acción? (3) Ciertamente yo, como ausente en cuerpo, pero presente en espíritu, ya como presente he juzgado al que tal cosa ha hecho. (4) En el nombre de nuestro Señor Jesucristo, reunidos vosotros y mi espíritu, con el poder de nuestro Señor Jesucristo, (5) el tal sea entregado a Satanás para destrucción de la carne, a fin de que el espíritu sea salvo en el día del Señor Jesús. (6) No es buena vuestra jactancia. ¿No sabéis que un poco de levadura leuda toda la masa? (7) Limpiaos, pues, de la vieja levadura, para que seáis nueva masa, sin levadura como sois; porque nuestra pascua, que es Cristo, ya fue sacrificada por nosotros. (8) Así que celebremos la fiesta, no con la vieja levadura, ni con la levadura de malicia y de maldad, sino con panes sin levadura, de sinceridad y de verdad. (9) Os he escrito por carta, que no os juntéis con los fornicarios; (10) no absolutamente con los fornicarios de este mundo, o con los avaros, o con los ladrones, o con los idólatras; pues en tal caso os sería necesario salir del mundo. (11) Más bien os escribí que no os juntéis con ninguno que, llamándose hermano, fuere fornicario, o avaro, o idólatra, o maldiciente, o borracho, o ladrón; con el tal ni aun comáis. (12) Porque ¿qué razón tendría yo para juzgar a los que están fuera? ¿No juzgáis vosotros a los que están dentro? (13) Porque a los que están fuera, Dios juzgará. Quitad, pues, a ese perverso de entre vosotros. (1Co 5:1-13).

En el v.1 leemos que se trataba de un caso de fornicación e incesto. ¡Qué vergüenza! Es la expresión de Pablo porque esto no se da ni entre gentiles.

Ante el v.2 algunos le dirían a Pablo que sacar a alguien de la iglesia es falto de amor.

En el v.3, cuando Pablo dice “ausente en cuerpo, pero presente en espíritu, ya como presente he juzgado al que tal cosa ha hecho”, está diciendo que él ha decidido disciplinar y castigar al que ha hecho esto. No se refiere de ninguna manera a desdoblarse o cosa parecida.

El reclamo de Pablo es que la iglesia de Corinto no había hecho nada. Ellos se jactaban de sus dones, hablaban en lenguas, pero tenían este pecado vergonzoso.

En el nombre de nuestro Señor Jesucristo, reunidos vosotros y mi espíritu, con el poder de nuestro Señor Jesucristo (1Co 5:4)

Como ya mencioné, esto no se refiere a esoterismo. Es una expresión para decir que “estamos de acuerdo, yo les apoyo”.

El tal sea entregado a Satanás para destrucción de la carne, a fin de que el espíritu sea salvo en el día del Señor Jesús. (1Co 5:5)

¿Cómo es que los cristianos de hoy no tienen la capacidad de juzgar y de hablar claramente del tema de la disciplina del Señor?

Error de Pablo hubiera sido juzgar este pecado si él también hubiera estado en pecado, pero su vida era limpia, por tanto tenía la autoridad moral y el respaldo de Dios para excomulgar a este hombre; juzgarlo y como veredicto entregarlo a Satanás.

Cuando Jesús – con la mujer adúltera – les dice que “el que esté libre de pecado que tire la primera piedra”, ellos se fueron porque hacían lo mismo. Si yo estuviera manipulando a las ovejas para sacarles dinero no podría hablar contra este pecado, pero como no lo hago, tengo la autoridad moral para denunciar a los estafadores de los púlpitos.

Si Jesús en Mateo hubiese prohibido juzgar, ¿cómo habría dicho Mat 24 “cuídense de los falsos maestros: disciernan, vean, juzguen su mensaje para no ser engañados?

Veamos los siguientes versículos:

En Juan 7:20 dice que “Respondió la multitud y dijo: Demonio tienes; ¿quién procura matarte?”. Jesús, en el v.24 contesta: “No juzguéis según las apariencias, sino juzgad con justo juicio”.

Jesús no está diciendo que no juzguen, está diciendo no juzguen mal. No se trata de callar y “dejárselo al Señor”. No podemos juzgar según las apariencias, sino bien sustentados.

Veamos este texto:

Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos? (Mat 7:15-16)

Guardaos: en el original es “prestar atención a, tener cautela por, escuchar”. Jesús sí nos invita a juzgar rectamente, con justo juicio, juzgar los frutos, no las apariencias. Frutos, como ya lo he mencionado, no es llenar un auditorio.

En cambio el espiritual juzga todas las cosas; pero él no es juzgado de nadie. (1Co 2:15)

Juzguemos según lo espiritual no por las apariencias.

Hay quienes por las apariencias juzgan el fruto de una iglesia, ven la calidad del auditorio de alguna mega iglesia, se impresionan por las riquezas y suntuosidad que ven y creen que Dios está con ellos por esto. No necesariamente el lujo refleja obediencia.

En Guatemala, en cierta Iglesia, estaban recogiendo la “ofrenda” (lo digo entre comillas, pero en realidad era el tiempo del robo) y empezaron a pedir de ciertos montos para arriba (¿desde cuándo se le dice a la gente cuánto dar?). Casi no pude creerlo cuando anunciaron que en el banco tal estaban dando créditos a los miembros de esa congregación. ¡Qué horror!, eso sí es manipulación. No juzgar y discernir que esto está mal, es caer nuevamente en el oscurantismo.

De los versículos favoritos que mencionan para impedir el buen juicio es el de David cuando dice que no puede tocar al ungido de Jehová. Sin embargo, en el original tocar se refiere a “agredir físicamente”. No confundamos “agredir físicamente” con “juzgar sus delincuencias”.

A muchos pastores les encanta que la gente se someta a ellos, pero… veamos el siguiente texto:

Acordaos de vuestros pastores, que os hablaron la palabra de Dios; considerad cuál haya sido el resultado de su conducta, e imitad su fe. (Heb. 13:7)

¿No dice acaso aquí que juzguemos su conducta? Entonces, imitamos su fe y nos sometemos a ellos. Pero si su conducta no es de Dios, cómo vamos a avalar sujeción.

He aquí, por tercera vez estoy preparado para ir a vosotros; y no os seré gravoso, porque no busco lo vuestro, sino a vosotros, pues no deben atesorar los hijos para los padres, sino los padres para los hijos. (2Co 12:14)

Este es un punto importante a considerar en la conducta de un pastor: ¿busca a las ovejas o busca lo material que tienen las ovejas?

No hace mucho una señora me contó que fue a un concierto “cristiano” y pagó un lugar VIP. Pues estando ahí adelante, “las hermanas” solteras le gritaban al cantante “Papacito, te amo, las quiero contigo”.

El cantante las miraba y se reía… ¿por qué él no detuvo esta conducta? La señora se tuvo que salir pues no resistió más lo que veía y escuchaba. ¿Qué sigue? es la pregunta en estos casos. ¿Será que falta poco para que se quiten sus prendas íntimas y se las tiran al hermano?

Juzguemos por favor este tipo de situaciones y hagamos algo al respecto.

Frutos: No podemos hacer de los milagros y los grandes eventos nuestra medida para juzgar. Hasta Judas hizo milagros. El anticristo hará que una estatua hable. Los brujos de San Martín hacen milagros y dicen “en el nombre de Jesús”. Ahora, ya tenemos “la virgen del colchón”: acá cerca en Sayula, Jalisco tienen un pesebre y cuando le iban a cambiar las sábanas dicen que quedó la “imagen del niño en el colchón”, pues ahora le están ofreciendo flores al colchón.

Ya tendremos el santo del zapato, la virgen de la lámpara y la virgen de la llanta del camión. Con lo milagroso la gente juzga mal, creyendo que es Dios quien los está apoyando.

¿A qué fruto se refería Jesús? El usó la palabra griega carpos, refiriéndose a frutos de la nueva naturaleza.

¿Cómo vivía Jesús? Esto nos da una medida correcta, después de todo, él es nuestro modelo.

En Gálatas también se usa la palabra carpos: amor, gozo, paz, paciencia, bondad, fe, templanza, dominio propio. Estos son evidencias de que estamos llenos del Espíritu. No se trata de milagros ni de estadios llenos.

Juan 15 también habla de frutos.

Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador. (2) Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará, para que lleve más fruto. (3) Ya vosotros estáis limpios por la palabra que os he hablado. (4) Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí. (5) Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer. (Juan 15:1-5)

Sin él nada podemos hacer: refiriéndose a dar frutos espirituales, no a hacer grandes conciertos.

Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas han salido por el mundo. (1Jn 4:1)

¿No es acaso aquí probad: juzguen, disciernan, vean?

Más os ruego, hermanos, que os fijéis en los que causan divisiones y tropiezos en contra de la doctrina que vosotros habéis aprendido, y que os apartéis de ellos. (Rom 16:17)

Aquí no solo se nos advierte a juzgar, sino también a apartarnos de los tales.

Por último: ¿Es bíblico dar nombres?:

Más evita profanas y vanas palabrerías, porque conducirán más y más a la impiedad. (17) Y su palabra carcomerá como gangrena; de los cuales son Himeneo y Fileto, (18) que se desviaron de la verdad, diciendo que la resurrección ya se efectuó, y trastornan la fe de algunos. (2Ti 2:16-18).

Aquí Pablo menciona nombres. El Espíritu Santo permitió esto y que nosotros hasta hoy leamos estos textos.

Se imagina que usted sea testigo de un robo en un banco y que al interrogarle la policía usted les diga: “en nombre del amor y paz, se dice el pecado pero no el pecador, no quiero problemas, no hay que juzgar… mejor no vi los hechos” Solo los tibios y cobardes le tienen miedo a las represalias.
  • David adulteró y asesinó: ¿entonces por qué se predica de este texto y mencionamos su nombre? Nadie enseña de esta historia diciendo: “había un rey que mató y adulteró”.
  • Moisés le pegó dos veces a la roca: se menciona con nombre y predicamos de esto. No decimos “había un hombre que desobedeció a Dios y…”. No, sino que lo mencionamos por nombre.
  • Gal 2 – Pablo resistió a Pedro cara a cara. Dice que era de condenar: de reprobar su hipocresía. ¿Cómo iba a obligar a los gentiles a judaizarse? “Lo reprendí cara a cara delante de todos” dice el texto.
No hace mucho, en el tiempo de oración del culto un hombre empezó a orar a gritos. Pues yo públicamente le regañé, esa no es la forma de orar en mi congregación. Si no es válido reprender públicamente: ¿por qué Pablo lo hizo?

Yo he escrito a la iglesia; pero Diótrefes, al cual le gusta tener el primer lugar entre ellos, no nos recibe. (10) Por esta causa, si yo fuere, recordaré las obras que hace parloteando con palabras malignas contra nosotros; y no contento con estas cosas, no recibe a los hermanos, y a los que quieren recibirlos se lo prohíbe, y los expulsa de la iglesia. (3Jn 1:9-10)

Otro de los tantos nombres mencionados en el Nuevo Testamento.

Jud. 1:11 ¡Ay de ellos! porque han seguido el camino de Caín, y se lanzaron por lucro en el error de Balaán, y perecieron en la contradicción de Coré.

En conclusión, sí se puede juzgar, debemos hacerlo bien (no viendo las apariencias, sino el fruto) y hay peligro en no hacerlo.

PARTE 2

LO QUE LA BIBLIA ENSEÑA SOBRE JUZGAR A LOS DEMAS

Subtítulo: ¡El "No Juzguéis Para Que No Seáis Juzgados" Es En Realidad Mal Aplicado Muy A Menudo!

Debido a la naturaleza misma del sitio de red de La Espada del Espíritu y los muchos correos electrónicos que recibimos, ¡supongo que nos citan Mateo 7:1 más que ningún otro versículo! Cuando nos atrevemos a señalar errores bíblicos en instituciones religiosas o ministerios individuales, usualmente podemos contar con recibir varios de lectores preocupados acusándonos de “juzgar”. Ya que este es el caso, ¿somos culpables de violar la amonestación del Señor cuando criticamos otros creyentes profesos?

Debemos responder diciendo que ¡demasiadas personas del pueblo de Dios malinterpretan este versículo y como consecuencia terminan adoptando una posición extrema de tolerancia no enseñando la Palabra de Dios! Ante todo, debemos ser personas de discernimiento y ejercer gran precaución en aceptar como genuinos a aquellos quienes reclaman el parentesco porque la Biblia claramente enseña que "...estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan." (Mateo 7:14, RV). También nos enseña que Satanás está ocupado “sembrando cizaña entre el trigo"—llenando iglesias con incrédulos. Por lo tanto es de suma importancia de que no estemos entre el grupo a los cuales una vez se refirió el legendario dueño de circo P.T. Barnum diciendo, "¡Cada minuto nace un ingenuo!" el diablo no podría estar más satisfecho que cuando creyentes con buenas intenciones bajan la guardia y reciben a cualquiera y todos a su comunión. Él también es gratificado cuando estas mismas personas son exasperadas por pastores que llaman la atención a que “árboles de manzanas” están dando limones. Miremos en Mateo 7:15-20 para la base de la analogía:

"Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. 16Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos? 17Así, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos. 18No puede el buen árbol dar malos frutos, ni el árbol malo dar frutos buenos. 19Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado en el fuego. 20Así que, por sus frutos los conoceréis." (RV)

Este principio básico es la razón por la que nos mantenemos atacando el tema de “presta más atención a lo que hagan que a lo que digan—porque hablar es barato."

El Espíritu Santo de Dios reside dentro de creyentes genuinos, por lo que Su presencia dará como resultado demostrando el “fruto del Espíritu” en sus vidas (Gálatas 5:22-23). Y el dar frutos es la única evidencia visible por la que podemos discernir si alguien es realmente salvo o no. Así que cuando el caminar de una persona no va de acorde a su boca, debemos ser muy cautelosos con ellas.

Ejercer discernimiento espiritual es ejercer juicio. Una de las definiciones del diccionario de juzgar es "El formarse una opinión sobre." Una definición paralela de juicio es "La habilidad de tomar una decisión o formarse una opinión discerniendo y evaluando." Y es este sentido de juzgar o juicio en lo que debemos mantener con cuidado, porque el diablo está haciendo todo en su considerable poder para engañarnos a través de falsos "hermanos."

La amonestación del Señor de "no juzguéis" en Mateo 7:1 usa la palabra griega krino, cuyo significado—de acuerdo al “Diccionario Expositivo de Palabras del Nuevo Testamento” (Expository Dictionary of New Testament Words) de W.E. Vine--es esto: "primariamente denota el separar, seleccionar, elegir; por lo tanto, el determinar, y así el juzgar, pasar juicio" (Énfasis mío). En otras palabras no es para que nosotros nos sentemos como un juez y pasar sentencia sobre una persona –de condenarlos ásperamente—particularmente si nos estamos utilizando a nosotros mismos como los modelos. Eso no significa, no obstante, que nos debemos refrenar de observar a otros y formar opiniones sobre la validez de su profesión de fe. No significa que los pastores deban de refrenarse de advertir a sus rebaños sobre el error doctrinal en los ministerios de otros hombres. Una de las mentiras más grandes del Diablo es que la unidad debe preservarse a través de la abolición de toda crítica.

En 1 Corintios capítulo 5, vemos lo que el Apóstol Pablo le enseñó a los creyentes en Corinto sobre el juzgar a individuos dentro de su iglesia. El perfil de este pasaje particular involucraba a un hombre quien era miembro de su iglesia y vivía en clara inmoralidad con la “mujer de su padre" (v.1). Aparentemente la mujer era la madrastra del hombre y debido a la posición de estima que tenía en la comunidad, este pecado flagrante estaba siendo ignorado. Cuando esto fue traído a la atención de Pablo, el no habló con rodeos y condenó la inmoralidad y demandó que el liderazgo de la iglesia entregara al hombre “¡a Satanás para la destrucción de la carne!" (v.5). en otras palabras, excomulgado,--el quitar sus privilegios de la membresía y expulsarlo de la asamblea –fue recomendado fuertemente por Pablo. Esto significó el castigar al hombre colocándolo fuera de la protección espiritual de la iglesia local y, en efecto, relegándolo de regreso al dominio de Satanás—donde su carne (naturaleza carnal) caería bajo ataque demoníaco. Todo esto fue hecho con la esperanza de que el hombre buscaría el arrepentimiento, el perdón de Dios, y la restauración de la comunión con los otros creyentes. La historia tenía un “final feliz”, porque eso es exactamente lo que el hombre hizo después de ser disciplinado. Pero el punto principal que no podemos pasar por alto se encuentra en las palabras solemnes de Pablo en los versículos 11 al 13, donde el literalmente exhorta a los hermanos a ejercer juicio espiritual en el asunto:

"Más bien os escribí que no os juntéis con ninguno que, llamándose hermano, fuere fornicario, o avaro, o idólatra, o maldiciente, o borracho, o ladrón; con el tal ni aun comáis. 12Porque ¿qué razón tendría yo para juzgar a los que están fuera? ¿No juzgáis vosotros a los que están dentro? 13Porque a los que están fuera, Dios juzgará. Quitad, pues, a ese perverso de entre vosotros. (RV). (Énfasis mío).

Otro pasaje interesante lo encontramos en 2 Tesalonicenses, capítulo 3 donde aparece que falsos maestros habían convencido algunos de los creyentes en Tesalónica que el Señor regresaría en cierta fecha. Por lo que renunciaron a sus trabajos, vendieron sus posesiones, y esperaban ansiosamente Su regreso. Pero mientras esperaban, tuvieron que vivir de la generosidad de otros hermanos y, entre otras cosas, fueron culpables de pereza y de “meter sus narices” en asuntos ajenos. Para corregir el problema, las palabras de Pablo en los versículos 6, 14, y 15 una vez más exhortan el juicio apropiado:

"(6) Pero os ordenamos, hermanos, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que os apartéis de todo hermano que ande desordenadamente, y no según la enseñanza que recibisteis de nosotros. 14Si alguno no obedece a lo que decimos por medio de esta carta, a ése señaladlo, y no os juntéis con él, para que se avergüence. 15Mas no lo tengáis por enemigo, sino amonestadle como a hermano.”(RV), énfasis mío.

¿Son estas advertencias enseñadas y seguidas hoy por la mayoría de los pastores e iglesias? No, porque no son "políticamente correctas" ¡y podrían ofender a alguien! Se está promoviendo fuertemente la unidad a toda costa y se está poniendo todo el esfuerzo posible para atraer a todos aquellos quienes hagan una profesión de fe y ayuden a llenar un banco o asiento—independientemente de cómo están en su relación con Dios.

En vez de eso, deberíamos seguir la exhortación de Pablo en 1 Tesalonicenses 5:21, donde él dice:

Examinadlo todo; retened lo bueno.” (RV).

El discernimiento espiritual debe servir como nuestra “antena radar” y ser ejercida en todas las cosas de la vida diaria para evitar ser engañados por el diablo. ¡Nos mantenemos atacando el tema del engaño porque le Palabra de Dios insiste en ello! Por favor entienda que solo porque alguien use la terminología de la cristiandad y vaya a la iglesia cada vez que estén abiertas sus puertas—o estén detrás del púlpito cuando tu entres—no significa necesariamente que sean creyentes nacidos de nuevo en Jesucristo. Escuche el testimonio interno del Espíritu Santo concerniente a aquellos que reclaman el título de “Cristiano” y si tu antena espiritual empieza a vibrar—préstale atención. Dios conoce sus corazones y si estos le pertenecen o no (Juan 10:27). Míralos y si sus acciones no van de acuerdo a su profesión de fe --evítalos.

A los predicadores se les exhorta en 2 Timoteo 4:2 a "....redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina." La palabra griega que se traduce como “redarguye” es usada a menudo en el sentido de “exponer” y vemos eso reflejado en Efesios 5:11 y 13.

"(11) Y no participéis en las obras infructuosas de las tinieblas, sino más bien reprendedlas; (13) Mas todas las cosas, cuando son puestas en evidencia por la luz, son hechas manifiestas; porque la luz es lo que manifiesta todo." (RV)

Señalar el error doctrinal es una parte esencial del ministerio de cualquier predicador genuino y debe ser hecho para el beneficio del pueblo de Dios. Así que cuando veamos necesario criticar las tácticas y enseñanzas de otros, debe ser hecho usando la Palabra de Dios como el estándar y no nuestras propias ideas. Entonces cuando se muestra que alguien esta errado, su piedad percibida no debe de falsear o anular los hechos. Lo malo es malo sin importar el tamaño de la reputación.

Juzgar no es malo, cuando es el ejercicio del discernimiento espiritual ¡Que Dios nos conceda ver mucho más de ello!

Si usted ha aceptado a Jesucristo como su Salvador personal, pero ha sido muy tibio en su caminar espiritual con Él, usted necesita pedirle inmediatamente perdón y renovación. Él lo perdonará instantáneamente, y llenará su corazón con el gozo del Espíritu Santo. Entonces, necesita iniciar un caminar diario de oración y estudio personal de la Biblia.

Si usted nunca ha aceptado a Jesucristo como Salvador, pero ha comprendido Su realidad y el Fin de los Tiempos que se acerca, y quiere aceptar Su regalo GRATIS de la Vida Eterna, usted puede hacerlo ahora, en la privacidad de su hogar. Una vez lo acepte a Él cómo Salvador, usted habrá Nacido de Nuevo, y tendrá el Cielo tan seguro como si ya estuviera allí. Entonces, podrá descansar seguro de que el Reino del Anticristo no lo tocará espiritualmente.

Si a usted le gustaría Nacer de Nuevo, vaya ahora a nuestra Página de Salvación.

Esperamos que haya sido bendecido por este ministerio, que busca educar y advertir a las personas, de modo que puedan ver el Nuevo Orden Mundial por venir -el Reino del Anticristo-en sus noticias diarias.

El testimonio de tu iglesia

Hay realidades lamentables que debemos aceptar. Si las iglesias están con un testimonio no grato a Dios y a los hombres, se debe actuar de acuerdo a la sabiduría del Señor, cabeza de la iglesia. Y para actuar, deberá, primeramente, juzgar. Juzgar siervos, manifestaciones, maneras de proceder, y todo lo necesario, para luego tomar las medidas que Dios quiere, hasta lograr recuperar el buen testimonio, tan necesario.
La mayoría no puede actuar porque antes, debe juzgar, y el problema es que se ha implantado una doctrina o enseñanza que considera, el juzgar, prohibido por Dios. Actualmente, en casi todas las iglesias, es incorrecta la enseñanza sobre el tema “el juzgar”, la cual es muy importante para que los predicadores, misioneros, pastores, y demás servidores se conduzcan bien y logren corregir de manera efectiva, las excesivas malas conductas actuales de los cristianos.

Dios en su Palabra nos enseña cómo juzgar.

Examinemos según las escrituras este tema.

Mateo 7:1-5, es una porción bíblica mal empleada.

Mateo 7:1 "No juzguéis, para que no seáis juzgados". Significaría, no juzgar. Y así a nadie juzgaríamos ni nadie nos juzgaría. Pero, si seguimos leyendo, en los versículos del 2 al 5 del mismo capítulo, podemos darnos cuenta que el versículo 1 se refiere a un juicio incorrecto e hipócrita. El hermano que tiene una viga (un pecado mayor) en su propio ojo, no debe juzgar a otro que tiene una paja (un pecado menor) en el suyo. No puede juzgar a otro de su pecado si él no está limpio para ver bien y luego podrá juzgar correctamente.

Dios nos quiere mostrar la necesidad de examinarnos, juzgarnos, y corregirnos a nosotros mismos. Y una vez que estemos bien delante de sus ojos, recién entonces, podremos juzgar, exhortar, enseñar, o corregir a los demás.
Queda en claro que si una persona tiene buen testimonio, puede juzgar a otro. Y si no está bien delante de Dios y de los demás, es probable que su juicio no sea justo.

Los profetas, siervos, hermanos, debemos juzgar de acuerdo a la Palabra de Dios, así advertimos a las “ovejas” de los lobos rapaces.
A través de toda la palabra, encontramos la enseñanza de que debemos identificar a los malos o falsos pastores, obreros o hermanos, y delatarlos.
También es clara, la enseñanza de Dios respecto a dar sus nombres específicamente, aclarando concretamente sus errores doctrinales o pecados que estaban cometiendo.

"Por sus frutos los conoceréis...” (Mateo 7:16-17). Aquí el Señor simboliza con árboles, los servidores. Nos manda juzgar el árbol (persona), por el fruto de su vida y su doctrina.

Por lo tanto Jesús nos manda conocer a los servidores, juzgando lo que hacen, teniendo en cuenta su palabra para juzgar, y no las enseñanzas del mundo o nuestro parecer o sentir, sino el del Señor. Por eso dice,

"No juzguéis según las apariencias, sino juzgad con justo juicio" (Juan 7:24)

Entonces “... juzguemos con justo juicio".

1 Corintios 5:1-13. Pablo "juzgó" (versículo 3) al hombre (inmoral, malvado - versículos 1 y 13.) a pesar de que estaba ausente, y dijo a la iglesia de Corinto que deberían "juzgar" (versículo 12) a los que estaban dentro. Se tiene madurez espiritual cuando se es capaz de discernir entre el bien y mal.

"Pero el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez, para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal" (Hebreos 5:14)

Tenemos que darnos cuenta que al enseñar que no se debe juzgar, los falsos maestros, falsos pastores, falsos profetas, falsos hermanos, entran en las congregaciones con sus doctrinas del enemigo para inundar de levadura y maldad a los hermanos, y como se enseñó a “no juzgar”, nadie corrige, nadie se opone a los lobos con vestidos de ovejas que no tienen ningún reparo para saquear el rebaño, y así, en plena libertad, destruyen a muchos.

¿Conoces a Jesús? ¿Es mundano? ¿Es simpático con los mentirosos, con los amantes del dinero, con los inmorales, con los que se creen dioses y se idolatran? ¿Todo lo permitió en el templo?

Jesús es el mismo ayer, hoy y siempre. Su lenguaje es claro, duro. No espera tomar medidas contra los burladores, los mercaderes en el templo, los mentirosos. Podemos comprobar que no fue manso y humilde con los falsos maestros. Les decía "hipócritas", "guías ciegos", "sepulcros blanqueados", "serpientes", y "generación de víboras" (Mateo 23:23-34). Cuando halló en el templo a los que vendían, haciendo un azote de cuerdas, echó fuera del templo a todos con todo lo que tenían para vender, y esparció las monedas, y volcó las mesas; y dijo a los que vendían: “Quitad de aquí esto, y no hagáis de la casa de mi Padre casa de mercado" (Juan 2:13-16)". Y les enseñaba, diciendo: ¿No está escrito: Mi casa será llamada casa de oración para todas las naciones? Mas vosotros la habéis hecho cueva de ladrones" (Marcos 11: 17).Pablo dijo señalando... "Porque éstos son falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan como apóstoles de Cristo" (2 Corintios 11:13). Pablo explica en versículos 14-15 que estos predicadores son ministros de Satanás.

En estos días puedes comprobar que los siervos contaminados y algunos podemos llamarlos, falsos, hasta predican con una Biblia “deportista”, mundana. La divulgan como la mejor. Hacen nula la enseñanza de la santidad que debe tener un hijo de Dios, venden sus libros, su música, sus imágenes, su asistencia sicológica-diabólica y sus seminarios para hacer discípulos iguales a ellos.

De tal manera hay confusión en el testimonio de los cristianos que la gente ya no distingue quien es cristiano y quién no.

Los pastores deben discernir todo lo que llega a la iglesia.

Es correcto que los pastores no permitan falsos maestros y que enseñen quiénes son y cómo evitarlos, puesto que Jesús así lo enseña.

La iglesia de Éfeso tuvo el buen testimonio de haber "probado a los que se dicen ser apóstoles, y no lo son, y los has hallado mentirosos" (Apocalipsis 2:2). La iglesia de Pérgamo fue reprendida porque “ toleraba a los que tenían la doctrina de Balaán y la doctrina de los Nicolaítas, la que yo aborrezco." (Apocalipsis 2:14-15).

Muchos pastores, predicadores y profetas se manifiestan en programas de televisión para que se pacte con Dios dando una suma de dinero a cambio de una bendición. En la Palabra de Dios esa enseñanza no es aprobada. (3 Juan 9 - Judas 11)

Existe la creencia de que los considerados “muy poderosos” no pueden ser denunciados o nombrados, como los pastores de iglesias gigantes o aquéllos con grandes audiencias en radio y televisión. Cualquier cosa que digan o hagan, no importa que tan contraria de la Biblia sea, debe tomarse por correcta.

Sin embargo, David era un siervo de Dios, ungido, reconocido como uno de los de mayor autoridad en el pueblo de Dios pero era un adúltero, en lo secreto y según las prácticas de hoy, no podía ser reprendido por un simple profeta pero Natán fue a la presencia de David, reveló el pecado, luego dijo al enfurecido David, "Tu eres aquel hombre..." (2 Samuel 12:7).

Es correcto "contender ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos" (Judas 3). Debemos cuidarnos de los "falsos maestros... que introducirán encubiertamente doctrinas destructoras" (2 Pedro 2:1).
Se debe juzgar con justo juicio (Juan 7,24) a los que están adentro. A los del mundo los juzgará Dios.

Si se pudiera rescatar a alguien del error.

“Hermanos, si alguno de entre vosotros se ha extraviado de la verdad, y alguno le hace volver, sepa que el que haga volver al pecador del error de su camino, salvará de muerte un alma, y cubrirá multitud de pecados” (Santiago 5:19.20)

Ejemplos donde se debió juzgar y otros referentes al tema.

· Romanos 16:17

· Tito1:10-16

· 2 Tesalonicenses 3:6-15.18

· 1 Timoteo 6:3.5

· 1 Timoteo 1:18.20

· 2 Timoteo 4:10.14.15

· 2 Timoteo 2:15-18

· 2 Corintios 11:4.13

· Gálatas 2: 11-14

· 3 Juan 9

· 2 Pedro 2:15-21.22

· Números (capítulos 22 al 25)

· Judas 11

· Apocalipsis 2: 2.14

¿Tú crees que el Señor Jesús permitiría que los que alaban a Dios, comercien su música, que vendan sus propias imágenes, que se hagan propaganda, que vendan entradas en las iglesias, que se enseñe mundanalidad como Palabra de Dios? El pueblo de Dios, debe salir de la apostasía, el error y las falsas doctrinas. Y lo importante es que cada uno se ocupe de su corazón, para que seamos limpios en su presencia y podamos ser colaboradores en el servicio al Señor de hacer volver a los hermanos del error de su camino.

Iglesia Cristiana Carismática

¿Dijo Jesús que no hay que juzgar a nadie?

Sinopsis: Los modernos fariseos no solamente quieren hacer lo que les da la gana escudándose en su conciencia, sino que además esgrimen como arma, ante cualquier reclamo, el mandato de Jesús de no juzgar a los demás, como si el texto bíblico significara "no importa lo que yo haga, no puedes decir nada sobre mí". Pero la Biblia dice algo distinto

Dijo Jesús:

"No juzguen a los demás y no serán juzgados ustedes" (Mt 7, 1)

Esta cita se escucha hoy por todas partes, y con ella los modernos fariseos (tanto anticristianos como presuntos cristianos que en realidad no lo son) dan por terminado cualquier reclamo. La conclusión completa de esas palabras de Jesús es esta:

"No juzguen a los demás y no serán juzgados ustedes. Porque de la misma manera que ustedes juzguen, así serán juzgados, y la misma medida que ustedes usen para los demás, será usada para ustedes. ¿Qué pasa? Ves la pelusa en el ojo de tu hermano, ¿y no te das cuenta del tronco que hay en el tuyo? ¿Y dices a tu hermano: Déjame sacarte esa pelusa del ojo, teniendo tú un tronco en el tuyo? Hipócrita, saca primero el tronco que tienes en tu ojo y así verás mejor para sacar la pelusa del ojo de tu hermano." (Mt 7, 1-5)

Leyendo el texto con cuidado y sin los prejuicios a que nos tienen acostumbrados los enemigos del cristianismo, es fácil ver que todo radica en que debemos juzgar tal como esperemos que nos juzguen a nosotros, lo cual no significa no juzgar sino hacerlo con toda la conciencia de lo que ello significa, puesto que hay casos en los cuales es nuestro deber hacerlo. San Pablo precisamente advierte:

"Busquen lo que agrada al Señor. No tomen parte en las obras de las tinieblas, donde no hay nada que cosechar; al contrario, denúncienlas" (Efesios 5, 10-11)

¿Eso no es mandato de juzgamiento? ¿No se nos está pidiendo discernir lo malo y denunciarlo, lo que supone un juicio? En la misma tónica, Dios advierte a Ezequiel::

"Si le digo al malvado: ¡Vas a morir! y si tú no se lo adviertes, si no hablas de tal manera que ese malvado deje su mala conducta y así salve su vida, ese malvado morirá debido a su falta, pero a ti te pediré cuenta de su sangre. En cambio, si se lo adviertes al malvado y él no quiera renunciar a su maldad y a su mala conducta, morirá debido a su falta, pero tú habrás salvado tu vida." (Ez 3, 18-19)

Y qué decir del propio Jesús, quien no duda en llamar hipócritas a los fariseos (Mt 22, 15-22) e incluso les dedica todo un discurso donde los juzga con dureza (Mt 23, 13-39). Nuestro Señor mismo celebra el buen juzgamiento que hacen las personas de otros, tal como ocurre en el versículo 43 del capítulo 7 de Lucas, cuando le dice al fariseo Simón “Has juzgado bien” (emplea el mismo término en griego de Mt 7, 1). Pero hay más: Jesús mismo ordena estar atento al comportamiento del hermano para decirle aquello en que está equivocado:

"Si tu hermano ha pecado, vete a hablar con él a solas para reprochárselo. Si te escucha, has ganado a tu hermano." (Mt 18, 15)

¿Acaso hay contradicción entre Mt 7, 1-5, con paralelo en Lc. 6, 37, con las otras citas? No. La materia de Mt 7, 1-5 y Lc. 6, 37 es diferente a la de las otras, aunque lo cierto es que son complementarias. Los versos 1 a 11 de Mateo, el marco del mandato de no juzgar, son indicaciones para el comportamiento en comunidad como hijos de Dios, y no tienen que ver con dejar de denunciar el mal de los otros, cosa que no duda Jesús en hacer, sino con el hecho de NO JUZGAR apresurada e injustamente, al estilo de los fariseos, pues en el comportamiento de los cristianos debe existir comprensión de los demás, la cual es uno de los frutos del Espíritu de que nos habla San Pablo en la Carta a los Gálatas:

"En cambio, el fruto del Espíritu es caridad, alegría, paz, comprensión de los demás, generosidad, bondad, fidelidad, mansedumbre y dominio de sí mismo...” (Ga 5, 22-23)

Ese es el termómetro de la vida cristiana, ¿en tu vida hay "alegría, paz, comprensión de los demás, generosidad, bondad, fidelidad, mansedumbre y dominio de sí mismo"? El propio Jesús es explícito a la hora de enseñarnos cómo corregir a otros:

"Si tu hermano ha pecado, vete a hablar con él a solas para reprochárselo. Si te escucha, has ganado a tu hermano" (Mt 18, 15)

¿Recuerda, amigo lector, eso de tratar a los demás como queremos que nos traten? Ese es otro de los puntos.

¿Y si el hermano no escucha, aunque llames a otros hermanos como testigos de lo que hace mal, como dice Jesús en Mt 18, 16? La respuesta la da Jesús en la conclusión de la aseveración:

"Si se niega a escucharlos, informa a la asamblea. Si tampoco escucha a la iglesia, considéralo como un pagano o un publicano." (Mt 18, 17)

El mensaje es: no seas un criticón hipócrita, corrige en cambio con amor fraterno; si no te escuchan, esa persona puede ser considerada como un pagano. He utilizado intencionalmente el término "criticón" en su acepción de diccionario: "Que todo lo censura y moteja, sin perdonar ni aun las más ligeras faltas" (Diccionario de la Real Academia Española), porque el término del original griego para "juzgar" en Mateo 7, 1 es justamente el origen de nuestra palabra "crítica".

Entonces, eso de que no se le puede decir a nadie que se está portando mal, es una equivocación mayúscula. No hay que dejar de denunciar el mal de quienes promueven el aborto o el ejercicio de la homosexualidad, o el abandono de deberes familiares, por ejemplo. Sí, en cambio, hay que tener cuidado en hacerlo no como superior al hermano, sino como seguidor de Cristo que quiere lo mejor para el otro y que es consciente de sus limitaciones y trata de mejorarlas para la Gloria de Dios, como mostrando los frutos de una sincera conversión (Mt 3, 8).

Quienes se escudan en Mt 7, 1 para no aceptar críticas justas son verdaderos fariseos como los que reprochaba Jesús. Citan lo que les conviene, lo interpretan como les da la gana y no se molestan en buscar la voluntad de Dios. Usualmente ni siquiera les importa la Biblia, sino que simplemente la usan para que no los molesten. Relata el libro de la Sabiduría desde el verso 16 del capítulo 1 hasta el verso 24 del capítulo 2 que los impíos odian a los que les llaman la atención, e incluso buscan dañarlos por reprocharles su mal comportamiento. Allí cuenta la Biblia cómo piensan de los malvados:

"Seamos duros con esos pobres piadosos, y lo mismo con las viudas; ¡nada de respeto con los viejos de cabellos blancos! ¡Nuestra fuerza sea la ley! ¡La debilidad es prueba de que uno no sirve para nada! Hagamos la guerra al que nos reprende porque violamos la Ley; nos recuerda cómo fuimos educados y nos echa en cara nuestra conducta. Pretende conocer a Dios y se proclama hijo del Señor. No hace más que contradecir nuestras ideas, y su sola presencia nos cae pesada. Lleva una vida distinta a la de todos y es rara su conducta. Nos considera unos degenerados, creería mancharse si actuara como nosotros. Habla de una felicidad para los justos al final y se vanagloria de tener a Dios por padre." (Sb 2, 10-16)

Ojalá esos escucharan la voz de Dios en lugar de torcerla, como pediría Miqueas de los gobernantes de Israel (Mi 3, 9-10).

El ejercicio correcto del juicio es necesario en nuestras comunidades, Pablo lamentaba que no hubiera expertos en el arte de juzgar para resolver los problemas internos, evitando que los hermanos vayan donde quienes no tienen las mismas convicciones:

“¡Qué vergüenza! ¿Así que entre ustedes no hay ni un solo entendido que pueda hacer de árbitro entre hermanos? Pero, no; un hermano demanda a otro hermano y lleva la causa ante paganos." (1 Corintios 6, 5-6)

Terminemos con un apunte sobre la conciencia, otra de las excusas de los modernos fariseos o de los falsos cristianos, quienes se proclaman como tales aunque no actúen como deben. Sostienen que, como tienen la conciencia tranquila, nada les preocupa de su conducta. Pero resulta que eso no tiene respaldo bíblico alguno, por el contrario, la Biblia recuerda lo siguiente:

"A pesar de que no veo nada que reprocharme, eso no basta para justificarme: el Señor me juzgará." (1 Corintios 4, 4)

Así que amados, es responsabilidad de creyentes santos maduros el juzgar.

Dios les bendiga

Fuente. En defensa de la fe. En contra de la apostasía.
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Jesucristo Vuelve! ¿estas listo?