Marcos 1:3 "Voz del que clama en el desierto: Preparad el camino del Señor; Enderezad sus sendas."
Marcos 1:3 "Voz del que clama en el desierto: Preparad el caminodel Señor; Enderezad sus sendas."
Viernes 16 de Diciembre de 2011

Jesús es la luz del mundo, el candelero central del menorah!

Éxodo 25:31, 37-40

“Harás además un candelero de oro puro; labrado a martillo se hará el candelero
Y le harás siete lamparillas, las cuales encenderás para que alumbren hacia adelante.

También sus despabiladeras y sus platillos, de oro puro.

De un talento de oro fino lo harás, con todos estos utensilios.

Mira y hazlos conforme al modelo que te ha sido mostrado en el monte.”

Juan 8:12

“Otra vez Jesús les habló, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.”

Me he topado durante mi caminar por este mundo con creyentes que dicen “no celebres esto, no celebres el otro”, también me he topado con creyentes que consideran las fiestas solemnes de Jehová como algo que un cristiano no debería celebrar, ignorando que la misma Palabra designa estas fiestas como,” fiestas de Jehová!”, Levítico 23 dice: “Las fiestas solemnes de Jehová”, este artículo no es con el propósito de tratar de convencerlos de que las celebren, pero, si lo menciono con el propósito de que tomen conciencia de aquellos de nosotros que por voluntad propia decidimos comenzar a guardarlas y de esta manera cuidemos en hablar ligeramente sobre algún hermano en Cristo que decide guardarlas. Tomemos en cuenta las palabras del apóstol en Colosenses 2:16-17 donde nos dice: “Por tanto, nadie os juzgue en comida o en bebida, o en cuanto a días de fiesta, luna nueva o días de reposo, todo lo cual es sombra de lo que ha de venir; pero el cuerpo es de Cristo.”

El mismo caso podría presentar para la celebración de Navidad (Natividad) en donde nosotros como creyentes en Cristo (única y exclusivamente), escogemos celebrarlo con ese propósito y ningún otro, también me ha tocado ver a hermanos en la fe criticar porque la celebramos (diciendo que tiene raíces paganas y presentando un buen argumento para ello, sin embargo no quita crédito al propósito original de esta celebración), ignorando que de acuerdo a la Palabra ese día era un día tan especial anunciado siglos atrás, de manera que hasta una preciosa estrella alumbro ese lugar de nacimiento, también guiando a pastorcillos, reyes del oriente, y ángeles mismos cantando y proclamando que el Rey había nacido ese día. (Si alguien sabe el día exacto de cuando nació, por favor compártalo, pero les aseguro que muchos han intentado y no han podido con 100% de seguridad afirmar el día exacto). Por lo tanto, el mundo occidental ha designado un día para celebrar el nacimiento del Salvador y Dios Jesús de Nazaret (lo cual no es una cosa mala). Salmo 100 nos recuerda cuan agradable es que el mundo entero reconozca la labor hermosa de Dios celebrando diciendo:

"Cantad alegres a Dios, HABITANTES DE TODA LA TIERRA.

Servid a Jehová con alegría; Venid ante su presencia con regocijo.
Reconoced que Jehová es Dios;
Él nos hizo, y no nosotros a nosotros mismos;”

Isaías, nos recuerda ¡que tan especial fue y sigue siendo ese día!

Isaías 9:6

Porque un niño nos ES NACIDO, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz.”

Si usted piensa que este día no es tan significativo, usted también debe pensar que el día de la Expiación o Las Primicias tampoco es muy significativo, quizá hasta menos significativo!, sin embargo, Jesús guardaba esos días, los judíos guardan esos días muy bien, les aseguro que si ellos supieran que Jesús es el Mesías, ese mismo día de su nacimiento lo tendrían registrado en todos sus libros de historia y seria uno de sus días más especiales (junto con el día de su resurrección o la fiesta de las primicias). Pero este no es el caso, aunque en un futuro no muy lejano, estoy seguro que lo será.

En fin, todo esto lo menciono para abordar algo hermoso, ya que estamos hablando de días de fiesta, los judíos tienen un día de fiesta que guardan que no se encuentra en Levítico 23 pero sin embargo lo guardan, ya que es muy significativo, esa fiesta se llama Janucá o Chanukkah, les mostrare como Dios, aun sin que lo tengamos 100% escrito en la Biblia, muestra una sombra de las grandezas de nuestro Dios y como esta celebración no es casualidad ni mucho menos “pagana” como algunos religiosos la designarían (hablando en ignorancia…),las raíces de esta fiesta tiene simbolismos preciosos que muestran el acto redentor de Jesús con el Pueblo judío y los creyentes del mundo. La historia de Janucá no aparece en la Torá o el antiguo testamento, porque los acontecimientos que inspiraron la fiesta se produjo después de que fue escrito este mismo. Sin embargo, se menciona en el Nuevo Testamento, en el que Jesús asiste a una fiesta llamada "la fiesta de la Dedicación.", Juan 10:22-23 lo menciona: “22 Era invierno, y en Jerusalén se estaba celebrando la fiesta de la dedicación. 23 Jesús andaba en el templo, por el pórtico de Salomón.”, les daré un resumen de Janucá para no tomar mucho espacio leyendo (ya que se lo tedioso que puede ser leer mucho, tratare de mantenerlo corto y objetivo), debo admitir que sigo estudiando el tema pero les compartiré este pequeño tesorito que creó el Señor me mostro al estudiar este tema. Antes de dar el resumen de la historia deben saber que “Janucá” en hebreo significa “dedicación”.

Un Resumen de la Historia de Janucá

Los acontecimientos que inspiraron la fiesta de Janucá se llevaron a cabo durante una fase particularmente turbulenta de la historia judía. Hacia el año 200 a, Judea, también conocida como la Tierra de Israel, quedó bajo el control de Antíoco III, el rey seléucida de Siria, que permitió a los judíos que vivían allí para seguir practicando su religión. Su hijo, Antíoco IV Epífanes, resultó ser menos benévolo: Las fuentes antiguas relatan que se prohibió la religión judía

Ordenó a los judíos a adorar a los dioses griegos. En el año 168 a, sus soldados cayeron sobre Jerusalén, masacrando a miles de personas y profanaron de la ciudad el Segundo Templo Santo al erigir un altar a Zeus y sacrificando cerdos dentro de sus muros sagrados.

Dirigido por el sacerdote judío Matatías y sus cinco hijos, una rebelión a gran escala estalló contra Antíoco y la monarquía seléucida. Cuando Matatías murió en 166 a.C. su hijo Judá, conocido como Judas Macabeo ("el martillo"), tomó el mando, dentro de dos años los Judíos habían conducido con éxito a los sirios de Jerusalén, apoyándose en gran medida de las tácticas de guerra de guerrillas. Judá pidió a sus seguidores limpiar el Segundo Templo, la reconstrucción de su altar y la luz de su menorah-candelabro de oro, cuyas siete ramas representan el conocimiento y la creación, y estaban destinados a mantenerse prendidas cada noche.

El "milagro" de Januca

Según el Talmud, uno de los textos más central del judaísmo, Judas Macabeo y los Judíos otros que tomaron parte en la re-dedicación del Segundo Templo fueron testigos de lo que se cree que es un milagro. A pesar de que era el aceite de oliva sólo lo suficiente para mantener las velas del candelabro encendidas por un solo día, el fuego continúo parpadeando durante ocho noches lo que indica que el aceite perduro milagrosamente, lo que les dio tiempo para encontrar un nuevo suministro. Este asombroso acontecimiento inspiró a los sabios judíos para proclamar cada año durante ocho días el festival llamado Janucá.

El Menorah y Jesús.

Cuando Moisés recibe una visión en el monte sobre el tabernáculo que se encontraba en el cielo, Moisés ve en detalle todo lo que se encontraba ahí y Dios le da las medidas y componentes de cada objeto, pero hay un objeto muy significativo dentro de este tema que estamos abordando, y ese objeto es el “Menorah”, esta es una lámpara compuesta de 7 lamparillas, 3 lámparas del lado izquierdo apuntando hacia una lámpara central que a su vez tiene otras 3 lámparas del lado derecho que apuntan de nuevo a la lámpara central. De acuerdo a tradiciones judías, la lámpara central representa la luz de Dios. Durante Janucá, la tradición de encender las lámparas consiste en utilizar la vela central para alumbrar todas las demás. Con el menorah tradicional del tabernáculo y el templo se menciona que la única vela que quedaba encendida durante todo el día era la vela central. Cuando analizamos estos detalles podemos ver claramente la mano de Dios detrás de todas estas costumbres. Muchos de nosotros quizá nos llegó a la mente Zacarías 4:1-6 donde dice:

1Volvió el ángel que hablaba conmigo, y me despertó, como un hombre que es despertado de su sueño.

2 Y me dijo: ¿Qué ves? Y respondí: He mirado, y he aquí un candelabro todo de oro, con un depósito encima, y sus siete lámparas encima del candelabro, y siete tubos para las lámparas que están encima de él;

3 Y junto a él dos olivos, el uno a la derecha del depósito, y el otro a su izquierda.

4Proseguí y hablé, diciendo a aquel ángel que hablaba conmigo: ¿Qué es esto, señor mío?

5 Y el ángel que hablaba conmigo respondió y me dijo: ¿No sabes qué es esto? Y dije: No, señor mío.

6Entonces respondió y me habló diciendo: Esta es palabra de Jehová a Zorobabel, que dice: No con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho Jehová de los ejércitos.”

Quizá algunos otros de ustedes lo relacionan con la visión que Juan tuvo de Jesús en Apocalipsis 1:12-13 donde dice:

12 Y me volví para ver la voz que hablaba conmigo; y vuelto, vi siete candeleros de oro,

13 y en medio de los siete candeleros, a uno semejante al Hijo del Hombre, vestido de una ropa que llegaba hasta los pies, y ceñido por el pecho con un cinto de oro.”

¿Que significa todo esto?

Él es la lámpara central de nosotros, de Su Menorah (Apoc. 1:20 “20 El misterio de las siete estrellas que has visto en mi diestra, y de los siete candeleros de oro: las siete estrellas son los ángeles de las siete iglesias, y los siete candeleros que has visto, son las siete iglesias.), El (Jesús) está parado en medio y alumbra todos esos candeleros!, el aceite en las lámparas representa al Espíritu Santo a quien Jesús envió para ayudarnos a tener esa lámpara encendida con la luz que es Jesucristo. ¿Lo ves? Todos estos símbolos, todas estas fiestas son sombras de lo que hay en la eternidad, y del plan redentor de Dios por medio de Jesús.

No menosprecien estas fiestas, no minimicen el valor primordial de todas estas fiestas, nuestro Dios es un Dios de gozo y regocijo! a Él le fascina celebrar, así como nosotros, la boda más grande y hermosa desde la fundación del mundo está por suceder, las invitaciones ya han sido enviadas, a celebrar se ha dicho!, y de Nuevo recordemos los que dice Colosenses 2:16 “16 Por tanto, nadie os juzgue en comida o en bebida, o en cuanto a días de fiesta, luna nueva o días de reposo,”

Si Jesús las celebraba (eso incluye Janucá) ¿que excusa tenemos nosotros para no hacerlo? Y mucho menos para criticar a aquellos que si lo hacen. No caigamos en el error de aquel que dijo “¡Jesús nunca danzo cuando estaba en la tierra!, ¿porque tengo que danzar yo?”, la respuesta es muy sencilla: Jesús nunca danzo pero todos aquellos que fueron tocados por El, narra la Palabra que brincaban de júbilo dando ¡gracias y gloria a Dios por las cosas que Jesús hizo en ellos! (uno en específico inclusive hizo esto dentro del templo) Y a eso se le puede definir como danzar. Lo mismo se aplica para celebrar su nacimiento, quizá Jesús no lo celebro (realmente no lo sabemos), pero todos aquellos de nosotros, así como existe un día para celebrar su resurrección, también existe un día para celebrar su primera venida al mundo por medio de Su nacimiento, no dejen que las artimañas del enemigo desvíen la atención del propósito principal y único de la Navidad.

Dios los bendiga.

Atte.
La Voz en el Desierto

JANUCA EN NORTEAMÉRICA

Como Janucá usualmente cae en diciembre, en ocasiones se piensa que es como la "navidad judía". Por supuesto, no lo es. Y sin embargo es justo decir que la razón de la popularidad de Janucá – especialmente en América, donde es la festividad judía más ampliamente respetada después de Pesaj y Iom Kipur – es precisamente por su proximidad a la navidad.

Janucá solía ser considerada como una festividad menor, alegre pero de bajo perfil. Hoy en día se ha transformado en una festividad mucho más grande y deslumbrante en respuesta a la navidad, de esta manera, el mes de diciembre se transforma en un brillante festival de invierno lleno de fiestas, decoración y música. Atraídos por la alegría de la temporada, y como no querían dejar a sus hijos fuera de la diversión y de la entrega de regalos, los judíos americanos del siglo 20 comenzaron a celebrar Janucá con mucho más énfasis que sus antepasados. Hoy Janucá se ha establecido como parte integral de las "festividades estacionales", con celebraciones, decoraciones y música propia. Su preponderado status es un tributo tanto a la arrastrante asimilación de la cultura americana, como a la notable apertura hacia las costumbres y creencias judías.

La guerra de los macabeos contra los helenistas fue en definitiva una guerra contra una cosmovisión que elevaba lo físico por encima de todo, una cosmovisión que veneraba la belleza, no la santidad; que veneraba el cuerpo, no el alma.

Pero Janucá no se trata de poder político. No se trata de una victoria militar. Ni si quiera se trata de la libertad de culto, no obstante, la rebelión de los macabeos marca el primer momento en la historia en que un pueblo se levantó a pelear contra la persecución religiosa.

En el fondo, lo que Janucá conmemora son las ansias judías de Dios, las ansias de la santidad del Templo y de su servicio. La derrota de los greco-sirios fue importante, pero el clímax espiritual de la rebelión de los macabeos fue cuando la menorá fue re-encendida y la presencia de Dios podía sentirse nuevamente.

Janucá es la única festividad judía que no se encuentra en el Tanaj y es la única festividad judía que se basa en una campaña militar. Y aun así, su foco es casi puramente espiritual, no físico. Por ejemplo, no hay ningún banquete asociado a Janucá, como lo hay con Pesaj o Purim, las otras dos festividades judías de liberación. Su observancia religiosa se concentra en una llama, nada más. Y las llamas de la menorá sólo pueden ser observadas; está prohibido utilizarlas con cualquier otro fin – ni si quiera se puede leer con su luz.

En Janucá, la carencia de un lado físico es extraña pero apropiada. Ya que la guerra de los macabeos contra los helenistas fue en definitiva una guerra contra una cosmovisión que elevaba lo físico por encima de todo, una cosmovisión que veneraba la belleza, no la santidad; que veneraba el cuerpo, no el alma. Los judíos lucharon para preservar una cosmovisión diferente - una cosmovisión con Dios, no con el hombre, en su centro.

Como ellos triunfaron, la religión judía sobrevivió. 2.000 años más tarde, el helenismo y sus dioses paganos son sepultados en el polvo de la historia. Pero la sabiduría y la profundidad del judaísmo siguen iluminando al mundo entero.
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Jesucristo Vuelve! ¿estas listo?